L’chaim

Dos días en Nueva York sonará poco pero en la ciudad que nunca duerme dos días es suficiente.  Mi evento principal fue mi primera boda judía, pero hubo más que eso. Entre una noche en Manhattan, un brunch a lo Nueva York  y una boda fabulosa, si, totalmente dos días fueron suficiente.

Arribamos al aeropuerto JFK temprano en la mañana el día Sábado, nos recogió los padres de mi novio para luego tener un exquisito brunch al estilo Nueva York: Bagels con Cream Cheese y Lox, que en Español vendría siendo una rosquilla no dulce con queso crema y salmón ahumado. Pero también nos recibió el querido tiempo que a mi opinión es desagradable ya que el verano Neoyorquino es probablemente uno de los más húmedos fuera de los países tropicales, y así tal cual nos recibió.

Miss Natalia Silva - NYC Brunch

Miss Natalia Silva – NYC Brunch

Primer evento, el rehearsal dinner, o sea una cena de preparación, que en el tiempo inició siendo una cena de agradecimiento después de programar y repasar la ceremonia del matrimonio junto a la familia y amigos más cercanos y participativos en la ceremonia. Hoy en día el término aún es usado pero ya no hay tanta conexión en preparar la ceremonia, en otras palabras, es otra razón más de crear una festividad en donde se juntan las dos familias de futura unión, celebrando con comida y licor. Mi novio fue invitado por parte de la novia, cuya amistad (y un poco más) los lleva atrás en el tiempo desde la secundaria. Claramente después de 12 años de no realmente ser parte de respectivas vidas, a mi novio sólo se le hizo familiar la novia y dos de sus mejores amigas.

Entré al restaurante y ahí frente a mis ojos colisiona ese ambiente estereotípico judío Neoyorquino. Las mujeres con esa personalidad de mujeres consentidas, voz aguda y dramática, ropa exclusiva y accesorios visualmente caros, y el acento típico Neoyorquino extra exagerado; los hombres con facciones faciales características fácil de recordar, con ese instinto de negocios que nunca descansa, y una facilidad de mezclar humor con conversaciones interesantes, en fin, en pocos segundos sentí la diferencia de mi pequeño hogar en San Diego con esa energía playera y relajada a la energía de Nueva York en ése restaurante con personalidad eléctricas e interesantes.

Y bien, la cena de preparación tomó lugar en un restaurante italiano favorito de los novios. Entre pescado, carne, pollo, pastas, postres, vinos, espressos, y un sin fin de delicias, rápidamente nos hicimos amigos de Nikki y Sammy, dos de las damas de honor, ambas de nuestra misma generación y una muy buena compañía. Nikki además de tener ese humor rápido y ingenioso no nos dejó de sorprender con su emprendimiento, siendo una mujer joven con un imperio en crecimiento, merecedora de haber sido mencionada en la sección “30 under 30” en la revista Forbes (una lista de 30 personas exitosas bajo 30 años) Son en esos momentos donde te inspiras a seguir tus sueños más grandes y no parar!

Y bien, la cena llegó a su fin y una noche en Manhattan iniciaba. Nos encontramos con amigos de mi novio en la ciudad saltando de bar en bar. Yo acostumbrada ya a la vida nocturna en San Diego que termina a las 1:30 – 2:00 am, la noche en Nueva York nos llevó a seguir hasta las 4:30 am. Y si bien Nueva York siempre ofrece esa energía de un niño con alta dosis de azúcar, rápidamente mis tacones me recordaba que mis pies ya no tienen 15 años, y así, al ver la cuarta mujer ultra borracha calléndose en la calle rompiéndose las rodillas, fue tiempo de irse a casa a tratar de dormir unas 8 horas de belleza antes de la boda esperada.

En la mañana del esperado día literalmente nos despertamos para empezar el proceso de producción para la boda. Pelo, maquillaje, vestido y tacones. Para este evento me prometí a mi mismo salir de mi lugar de seguridad y eliminé mis vestidos cortos para probar algo completamente diferente y fui por un vestido de gala, y ahora que lo pienso no había tenido la oportunidad de vestirme de gala desde mi graduación de secundaria, triste pero verdad!

La ceremonia y fiesta se hizo en el templo Judea en Manhasset, Long Island, Nueva York. Entramos a la ceremonia y en la entrada había un canasto con una cantidad de “gorritos judíos” o su nombre correcto Yamaka o Kippah. Esta prenda sólo lo usan los hombres y por dentro lleva un clip para ajustarlo al cabello. Dentro del Kippah estaba impreso el motivo de la ceremonia para llevárselo como un recuerdo, muy lindo detalle a mi parecer. Una vez me explicaron en palabras simples lo que significaba el Kippah y es para recordar que hay algo más grande arriba tuyo (Dios) simbolizando en tu cabeza. Judíos religiosos lo usan no solo en los templos, o los días Sábados, lo usan siempre.

Miss Natalia Silva - Kippah

Miss Natalia Silva – Kippah

Entramos a la sala donde se iba a llevar a cabo la ceremonia y fue una ola de impresiones, yo como mujer claramente me dedique a adorar, admirar y agradecer el sentido fashion de las mujeres pero también los rasgos atractivos medio orientales de los hombres. Para los que viven en una comunidad multicultural me entienden, puedes visualizar y sentir las diferencias, pero en mi caso es lo que embellece mi vida. Con mi novio al lado parecía niña en el día de pascua absorbiendo todo el impacto cultural.

Y empezó la ceremonia. Todo realmente bello y emocionante. Si bien no conocía a la novia no pude resistir una lágrima o dos, ves para mi no hay una celebración más grande del amor que el matrimonio o el nacimiento de un hijo o hija. La novia se veía radiante y toda su familia feliz y con esa paz interior por aunque sea ese momento.

Miss Natalia Silva - Chuppah

Miss Natalia Silva – Chuppah

Después de la ceremonia se nos abrió una puerta al salón de hors d’oeuvres y licores. Habían dos barras abiertas, un área de shots que parecía una escultura de hielo, área de sushi, caviar, mini hamburguesas, comida asiática, comida italiana, frutas y pasteles dulces, todo para entretener a aproximadamente 200 invitados. A todo esto comida Kosher que por si no sabes no incluye camarón, creánme aprendí por error al preguntar si tenían sushi roll con camarón, me llegaron unas miradas… En todo caso, habré sido una de tres latinas, un invitado moreno, tres asiáticos y dos caucásicos, el resto judíos, minoría total.

Miss Natalia Silva - Absolut

Miss Natalia Silva – Absolut

Con dos copas de champaña y un shot de mi vodka nativo Absolut, y un sin fin de pruebas por todas las áreas de comida, en un orden cronológico perfecto se abrió otra vez dos puertas a la sala de cena y fiesta con una banda en vivo. Entre a un paraíso hermoso. Con unos candelabros extraordinarios y unos arreglos de mesa impresionantes inmediatamente pensé en la cantidad de dinero que mi futuro esposo tendrá que invertir porque sin este espectáculo visual no me caso. Una boda sin lujo es un día más, ahora más que nunca estoy más ansiosa con los eventos de la vida por venir.

La banda en vivo tenía dos cantantes, una voz femenina y masculina y parecían y sonaban como de un episodio de Idol, mezclando música de Earth, Wind, and Fire, Lady Gaga, y Pharell. Entre cena, tragos ilimitados y baile, yo y mi novio lo pasamos tan bien que ni sacamos fotos. Hasta yo estaba expectante en ver mi vestido en foto pero supongo que en mis fotos mentales quedará.

Si pudiera simplemente empacarlos todos en mi maleta y llevarlos a estas experiencias lo haría pero por ahora sigan mi blog y trataré de describir en palabras lo mejor posible.

“L’chaim” a todos! O traduciendo de hebreo al español (salud) por la vida!

xoxo

Miss Natalia Silva

Miss Natalia Silva

Chilean-Swedish Lifestyle Blogger in San Diego

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